Ciudad de México, 24 de julio de 2020. – Estas redes de protección no formales operan ante retos de inclusión financiera Muchas personas son excluidas de servicios por ausencia de instituciones de crédito. Las tandas han sido el salvavidas de miles de mexicanos en el confinamiento, sobre todo de los trabajadores que viven al día sin ningún tipo de seguridad social o de ahorro para enfrentar los imprevistos.

 

En la era del bitcoin, cuando todos creían que ya había pasado la época en que la gente acostumbraba a guardar su dinero debajo del colchón y se organizaban tandas, la emergencia sanitaria por la pandemia del Covid19 dejó al descubierto que siguen operando estas redes de protección financiera no formales.

 

Javier y Mary forman un matrimonio que vende en un mercado al norte de la Ciudad de México. Todos los comerciantes los conocen porque desde hace tiempo son los responsables de las tandas entre varios de los locatarios.

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