CDMX, 11 de febrero del 2021.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) colaboró en el rescate de 39 cocodrilos (especie Caimán de anteojos) que eran transportados de manera ilegal en una hielera de unicel y asegurados por la Fiscalía General de la República (FGR).

Lo anterior se deriva de una denuncia ciudadana en la que se alertó a la Policía Federal Ministerial (PFM), en el municipio de Villaflores, Chiapas, sobre el traslado de varios cocodrilos. El hallazgo ocurrió en un sitio de taxis en donde los reptiles eran transportados.

Ante estos hechos, la FGR inició una investigación por el delito contra la biodiversidad, a través de la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo (SCRPPA).

En la carpeta de investigación se asegura que elementos de la PFM, adscritos a la subsede en el municipio de Villaflores, fueron alertados mediante una denuncia ciudadana sobre el transporte de cocodrilos y que el Ministerio Público Federal (MPF) realiza la integración de la carpeta de investigación, mientras que los cocodrilos fueron entregados a personal de PROFEPA para su cuidado y atención.

El 26 de enero pasado la FGR en esa localidad contactó a la PROFEPA y manifestó que había llevado a cabo el aseguramiento de los ejemplares y a su vez requirió información de alguna UMA o PIMVS donde podrían ser recibidos y atendidos. Se identificó que se trata de la especie de Caimán de anteojos.

En tanto los ejemplares fueron trasladados a la UMA “San Joaquín”, la representación de la PROFEPA recibió la solicitud de dictamen pericial relacionado con los 39 ejemplares de caimán.

Al verificar la carpeta de investigación, se observó que en el informe policial homologado presentado por agentes de la PFM se narran los hechos de donde se encontraron a los ejemplares y que fue en atención a una llamada anónima.

Asimismo,  se indicó que serían trasladados a través de un taxi del servicio público, pero que al llegar a la base de la línea de taxis, únicamente encontraron la hielera señalada en la denuncia, sin que ninguna persona se hiciera responsable.

Debido a que los ejemplares se observan bajos de peso y con estrés por el encierro en que se encontraron desde su aseguramiento, personal de la UMA informó que se requería al menos un día para realizar su manejo y tomar datos específicos sobre dimensiones, peso, y condiciones en general de los ejemplares.

Sin embargo, se aprecia que aproximadamente tienen una longitud de 30 centímetros, de 4 a 5 meses de edad y un peso entre 80 y 150 gramos.

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