Ciudad de México, 16 de octubre de 2020.- A un año del deceso de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, quien falleció el 17 de octubre de 2019 a los 98 años de edad, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México (SC) y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Compañía Nacional de Danza (CND), recuerdan a la última diva de la danza clásica. 

Considerada un referente del ballet iberoamericano, la bailarina y fundadora del Ballet Nacional de Cuba (BNC) aportó con su experiencia, visión y orientación artística a lo que hoy es parte del perfil dancístico de la CND. 

Fue durante los años setenta y ochenta cuando Alicia Alonso vino a México, a través de un intercambio cultural, con el fin de asesorar a las escuelas dancísticas del INBAL y guiar a la compañía en su conformación. 

Además de que en el marco de su 50 aniversario se le festejó con un homenaje en el Palacio de Bellas Artes (17 de noviembre de 1981), donde la leyenda mundial interpretó a su icónico Carmen, obra que la haría un referente mundial.  

Es por ello que en febrero y marzo de este 2020 la CND se sumó al homenaje internacional por el centenario de su nacimiento con la escenificación, en colaboración con el BNC, de la obra con la que debutaría en 1943 como figura estelar y que le significaría el reconocimiento mundial: Giselle. 

Participaron las estrellas cubanas Anette Delgado, Rafael Quenedit y Daniela Gómez quienes bailaron, junto con los integrantes de la agrupación mexicana, la considerada obra maestra de la danza clásica, cuya versión (Antón Dolin), eternizaría y haría suya también Alonso. 

De acuerdo con Cuauhtémoc Nájera, codirector artístico de la CND, Alicia Alonso es una de las bailarinas más importantes en la historia de la danza por su fantástica capacidad técnica y carrera internacional. El legado que como artista, maestra y creadora le deja a la humanidad, y a nuestro país, es muy especial para el instituto e invaluable para la compañía. 

Alicia Ernestina de la Caridad del Cobre Martínez del Hoyo nació el 21 de diciembre de 1920 en La Habana, Cuba, donde inició estudios en 1931 en la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical. Posteriormente se trasladó a Estados Unidos y continuó su formación con Enrico Zanfretta, Alexandra Fedórova y diversos profesores de la School of American Ballet. 

En 1938 inició su actividad profesional en Broadway. Al año siguiente, ingresó al American Ballet Caravan, antecedente del New York City Ballet. Se incorporó al Ballet Theatre of New York en 1940. Interpretó piezas del repertorio clásico y romántico, junto a Mijáil Fokine, George Balanchine, Léonide Massine, Bronislava Nijinska, Antony Tudor, Jerome Robbins y Agnes de Mille, entre otras grandes figuras dancísticas del siglo XX. 

En 1948 fundó el Ballet Alicia Alonso, hoy Ballet Nacional de Cuba. A partir de ese momento sus actividades se compartieron entre el American Ballet Theatre, los Ballets Rusos de Montecarlo y su propia agrupación. A pesar de que el 28 de noviembre de 1995 hizo un alto a su trayectoria como intérprete, continuó al pendiente de su compañía hasta los últimos meses de vida. 

Alicia Alonso es una figura y personaje que seguirá vigente por elegir la danza antes que a su vista, y por la dedicación que siempre le impregnó a su estilo de enseñar y bailar.

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