• El Foro Económico Mundial en su Global Future Council on Mobility publicó ocho directrices prácticas para diseñar y planificar la transformación que está sufriendo la movilidad urbana con la implementación de nuevas tecnologías en las ciudades.

CDMX a 10 de abril, 20202.- El objetivo de las Directrices para la movilidad de la ciudad es mejorar la movilidad de carga y pasajeros al compartir datos de viaje, minimizar el uso del espacio público, responder a las necesidades de las comunidades, garantizar condiciones de trabajo adecuadas y aumentar la movilidad compartida.

  • Compartir datos, agregados y anonimizados, para optimizar de manera eficiente la planificación y gestión de la movilidad.
  • Uso del espacio público e integración de la infraestructura. Esto se consigue permitiendo la implementación de soluciones digitales inteligentes.
  • Seguridad. Colaboración entre la ciudad y los diferentes agentes de movilidad para garantizar la seguridad física, la seguridad de la información y el bienestar de todas las personas.
  • Inclusión y equidad. Permitir servicios seguros y sostenibles para todos, con especial énfasis en incorporar comunidades marginadas para lograr un crecimiento económico equitativo inclusión.
  • Trabajo justo. Garantizar condiciones de trabajo adecuadas para proporcionar servicios seguros, sostenibles e inclusivos.
  • Movilidad compartida y ‘agrupación’. Aumentar la movilidad compartida eficiente y la agrupación de pasajeros y la carga conjunta de mercancías, con el fin de disminuir la cantidad y el volumen de vehículos privados de ocupación única y vehículos de carga que no estén llenos.
  • Transición limpia. Hay que trabajar para lograr flotas públicas y privadas de cero emisiones en alineación con el Acuerdo de París y la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible.
  • Integración multimodal. Generar soluciones de movilidad como servicio y que integren múltiples modos, ya sean públicos o privados, para expandir la cobertura de movilidad y reducir la demanda de uso de vehículos privados de ocupación única o sin completar su carga.

Uno de los ejes se centra en ayudar a las ciudades a “crear un sistema de transporte urbano sostenible, ético e inclusivo”, porque en 2050 habrá 2.500 millones de personas más viviendo en nuestras ciudades.

Con cada innovación que afecta a la movilidad, “se agrega una nueva complejidad al sistema de transporte y a los marcos de gobernanza actuales, que no están diseñados para abordar adecuadamente estas nuevas preocupaciones”. La clave está en un enfoque colaborativo.

Las ciudades y los nuevos agentes de movilidad que van surgiendo, como Uber o las empresas de patinetes eléctricos, por ejemplo, pueden trabajar juntas para ayudar a reducir la circulación de vehículos privados con un solo ocupante y sin estar completamente cargados, en el caso de las mercancías, con el objetivo de mejorar la movilidad en la ciudad.

Con información de: La Razón España

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *