México 07 de julio 2020.- El Valle Tehuacán-Cuicatlán es un área reconocida como cuna de la cultura y de la irrigación mesoamericana, por tanto, fue el primer sitio prehispánico y el más representativo del manejo del agua en esa región, de ahí que haya sido reconocido por el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, resaltó el historiador Francisco Vidargas.

Durante el conversatorio “Tehuacán-Cuicatlán, a dos años de su inscripción como Patrimonio Mundial mixto”, celebrado virtualmente a través del canal de INAH TV en YouTube, el subdirector de la Dirección de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), resumió brevemente el proceso de declaratoria de este bien.

Explicó que, dadas las características del Valle de Tehuacán-Cuicatlán, el enfoque cultural de la candidatura se basó en el Programa Evolución Humana, Adaptaciones, Migraciones y Desarrollos Sociales de la UNESCO, creado por esa instancia en el marco de la estrategia global de 1994, para lograr una lista de patrimonio más representativa y equilibrada.

“Estábamos conscientes de que la nominación de bienes mixtos, pese a todo, es y sigue siendo compleja. En 2019, de los mil 121 sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial, 869 eran culturales y 213 naturales, solamente 39 eran mixtos, de los cuales ocho están en América Latina: dos en México, un par en Perú, uno en Brasil, al igual que en Colombia, Guatemala y Jamaica”, detalló.

En el marco de la campaña de difusión “Contigo en la Distancia”, de la Secretaría de Cultura, Vidargas afirmó que la candidatura para la inscripción como Patrimonio Mundial, en la categoría de Bien Mixto, representó un paradigma conceptual y de perspectivas de evaluación de bienes con valores excepcionales unidos, y de interrelación entre cultura y naturaleza, en el que participaron cerca de 40 especialistas, coordinados por el INAH y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

La bióloga Pía Gallina, experta de la Conanp en bienes naturales con declaratoria de Patrimonio Mundial, mencionó que los valores naturales del valle ya se conocían, de manera que formaba parte del catálogo nacional indicativo, en el cual se consignan los sitios que tienen el potencial para ser incorporados a la lista nominativa de la UNESCO.

“Sabíamos de su gran biodiversidad y, como tal, habíamos propuesto, fundamentados en que es un Área Natural Protegida (ANP) y que se trata de una Reserva de la Biosfera, lo que nos dio elementos para garantizar su protección y conservación e, inclusive, su manejo”, indicó.

 

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